Dermatología Estética
Terapia Láser
La terapia láser es un campo amplio: desde las alteraciones vasculares y la pigmentación hasta las mejoras estéticas de la textura. Trabajo con procedimientos láser en las clínicas donde ejerzo, y mi primera tarea es siempre la misma: valorar si el láser es el instrumento adecuado para su piel en particular y su indicación concreta.
Para quién es
- Para alteraciones vasculares y enrojecimiento susceptibles de tratamiento láser
- Para determinados cambios de pigmentación, tras evaluación dermatoscópica
- Para mejorar la textura y el tono de la piel
Cómo funciona
- 1Consulta y evaluación de la indicación
- 2Explicación del número de sesiones previsto, los resultados y el tiempo de recuperación
- 3Una prueba de tratamiento para pieles más sensibles, cuando proceda
- 4El procedimiento y un protocolo de cuidado posterior
Mi enfoque
„Un láser es un instrumento, no magia. Funciona cuando la indicación es correcta y las expectativas son realistas. Eso es precisamente lo que definimos en la consulta, antes de planificar nada.“
Es bueno saberlo
- 1
Las lesiones pigmentadas solo se tratan con láser después de una evaluación dermatoscópica, nunca a ciegas.
- 2
La mayoría de las indicaciones necesitan una serie de sesiones, no un milagro puntual.
- 3
Después del láser, el protector solar es obligatorio; de lo contrario, corre el riesgo del efecto contrario: nuevas manchas.
Después de la consulta
El enrojecimiento y un ligero calor en la zona son normales durante las primeras horas o días. Recibe un protocolo preciso, incluida la protección solar obligatoria, que tras los procedimientos láser no es negociable.
Los precios y la duración se confirman al reservar la cita, según el caso individual.
Preguntas frecuentes
El dispositivo concreto depende de la clínica y de la indicación; lo confirmamos en la consulta, junto con el número de sesiones previsto.
La sensación suele describirse como breves «chasquidos» cálidos. Se utiliza enfriamiento o anestesia local cuando es necesario.
El otoño y el invierno son los más adecuados para la mayoría de los procedimientos láser: con menos sol resulta mucho más fácil proteger la piel tratada.